El otro día leí en un periódico gratuito la entrevista a un hombre que había escrito un libro llamado "Un planeta de gordos y hambrientos" (http://www.adn.es/impresa/lavida/20090205/NWS-0392-batalla-ganar-cerca.html). El título no puede ser un reflejo más fiel de lo que es el mundo. Lugares donde la gente es capaz de vivir con un sólo dólar al día y sitios donde el consumismo reina en el día a día. ¿Pero que hemos hecho mal en el pasado para llegar a esta situación? Hay varios factores que han podido intervenir en esos desequilibrios: cómo la situación geográfica, las instituciones, la tecnología... Ésta sería una respuesta válida para comparar países africanos (ejemplo que ha todos se nos viene la cabeza al hablar de pobreza) y europeos, pero no hace falta irse a miles de kilómetros para ver gente pasar hambre. Seguro que en la mayoría de países (unos más y otros menos) hay gente pasando hambre en una creciente desigualdad interna, cuyos valores nos dicen que los ricos son más ricos y los pobres son igual de pobres. Ante esta situación la gente prefiere mirar hacia otro lado porque ya lo dice el refrán: "no hay peor ciego que el que no quiere ver"
Javier Paniagua
viernes, 6 de febrero de 2009
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Profr. Paloma Fernández y Carlos Rosas.